he estado intercambiando algunos mails con personas conocidas y otras no tanto, las distancias hacen con los mails sean el medio mas facil de hacerlo… y me llegaron dos mails interesantes frutos de algunas conversaciones respecto a las canciones que queria compartir con ustedes:
(mail 1 de mexico)
La musica si es una forma de enajenacion, muchas personas(no estoy generalizando) que se etiquetan asi mismxs de “veganxs” o luchan por la “liberacion animal”, estan muy enejanados con la musica(si ya poseen una postura eticopolitica definida, no sirve de nada escuchar musica “revolucionaria”), solo se contradicen en muchas y diversas formas, en este caso si estan a favor de la “liberacion animal”, deberian de ser anticonsumistas y sencillos, pero no, utilizan aparatos tecnologico-industriales(que colaboran con la megamakina civilizada que destruye-esclaviza-domestica la vida libre y salvaje de los seres y ecosistemas que la habitamos) de una forma inesesaria(acaso es nesesario escuchar canciones “revolucionarias”, cuando ya tienes una postura eticopolitica ya definida”veganismo”-”liberacion animal.
¿La abundancia de canciones no hace complicado hacerlas entrar en discusión?
Las melodías, ritmos, estilos musicales, ¿cuándo enriquecen y cuándo entorpecen la idea a transmitir en una canción?
¿Por qué mantenemos categorías propias de un fetichismo de virtuosismo que aspiramos a abolir?
¿Corre vuestra próxima canción algún peligro de servir de maniobra de “estatus o promoción revolucionaria” aunque sea inconsciente?
¿Tiene sentido una canción revolucionaria sin capacidad de contagio, sin accesibilidad, sin seducción?
¿Tenéis experiencia en el uso de otros lenguajes para la reflexión y la comunicación revolucionaria? (comics, videos, textos…) ¿Estos otros lenguajes facilitan o banalizan la actividad revolucionaria?
¿Somos concientes de que toda aportación teórica que podamos hacer es por definición insuficiente?
¿Tenemos algo mejor que hacer que cantar sobre estas cosas?







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